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ACTITUDES ANTE LA AUTORIDAD ESTATAL

1 Pedro 2:11-17
11 Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma, 12 manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; para que en lo que murmuran de vosotros como de malhechores, glorifiquen a Dios en el día de la visitación, al considerar vuestras buenas obras. 13 Por causa del Señor someteos a toda institución humana, ya sea al rey, como a superior, 14 ya a los gobernadores, como por él enviados para castigo de los malhechores y alabanza de los que hacen bien. 15 Porque esta es la voluntad de Dios: que haciendo bien, hagáis callar la ignorancia de los hombres insensatos; 16 como libres, pero no como los que tienen la libertad como pretexto para hacer lo malo, sino como siervos de Dios. 17 Honrad a todos. Amad a los hermanos. Temed a Dios. Honrad al rey. 

Los cristianos son el pueblo de Dios en esta forma muy especial: linaje escogido, real sacerdocio y nación santa  (8-10), y nuestro verdadero hogar está con él. De ese modo, al pasar por este mundo, debemos mostrar con nuestra conducta y relaciones que somos ciudadanos de un país mejor y de una autoridad superior. Es muy significativo que las primeras tres de las cuatro secciones siguientes, que dan ejemplos de esta conducta, usan la misma palabra “sujetos” (13 estado, 18 trabajo, 3:1 familia). Esta palabra tiene el significado lit. de colocarse debajo de otro, considerando así superior a la otra persona (Fil. 2:3).

Es muy claro en el capítulo 2 de la carta de primera de Pedro, que el apóstol hace énfasis marcado en la buena conducta que debe expresarse en actitudes correctas, en especial, la sumisión a las demandas de toda institución (DHH, LBLA, RVR “autoridad”) estatal.

El contexto, como en toda interpretación bíblica, tiene un papel muy importante que debemos citar y reconocer por su aporte, para el mayor provecho del consejo de Dios. Notemos que el apóstol, está escribiendo en tiempos de Claudio Nerón como emperador (54-68 d.C.), uno de los más crueles y perversos regentes romanos. Algunos de los hechos de este déspota personaje contra el cristianismo, han sido consignados en la historia como atroces. Asesinar a su madre, esposa, hermano y a su maestro habla de la crueldad y maldad de este. El incendio de Roma y la acusación de Nerón a los creyentes como originarios, provocaron definitivamente una persecución a todos los cristianos. Se difundieron noticias de ritos asombrosos y atroces, se dijo que era una secta que conspiraba contra los dioses de Roma y el poder legítimamente establecido. El historiador Tácito, contemporáneo a los hechos, describe la persecución en términos horrendos: “El caso es que se comenzó por detener a los que confesaban abiertamente su fe, y luego, por denuncia de aquéllos, a una ingente multitud, y resultaron convictos no sólo de la acusación del incendio sino del odio al género humano.” Los mártires fueron innumerables (una muchedumbre ingente, cito Tácito), los cristianos, morían entre perversos tormentos: crucificados, arrojados a las fieras en el anfiteatro, envueltos en pieles de animales para ser devorados por los perros o leones, convertidos en antorchas vivientes en los jardines vaticanos que el mismo Nerón prestaba para el n macabro espectaculo. En ese contexto y tal vez al final del periodo de Claudio Nerón escribe Pedro.

En un periodo de persecución estatal, del repudio desde el gobierno, de las falsas acusaciones, de las decisiones desfavorables y las muertes injustas, el apóstol instruye sobre la conducta cristiana, la cual, debemos tener en medio de la sociedad: “12 manteniendo buena vuestra manera de vivir entre los gentiles; (…) al considerar vuestras buenas obras.. Una conducta que el apóstol describe de buena obras y también de sometimiento.

El Espíritu Santo inspirando al iletrado y vulgar Pedro nos manda “15 Porque esta es la voluntad de Dios:” a someternos y honrar a nuestras autoridades civiles “13 Por causa del Señor someteos a toda institución humana, ya sea al rey, como a superior, 14 ya a los gobernadores, como por él enviados (…) 17 Honrad al rey.“. Pedro llamaba a los creyentes a la sumisión y honra del mandatario (respeto y consideración. Hacer muestra de respeto, admiración y estima.), respondiendo a la malvada campaña del emperador no con resistencias civiles, no aliándose con la oposición en el senado romano, tampoco promoviendo actos o conceptos de desprestigio contra el malvado gobierno y su cabeza. Pedro recuerda nuestro llamado e invoca con sus hechos y mandamiento a seguir el ejemplo del Señor cuando frente a la autoridad opresiva y destructiva, diciendo: “Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas; el cual no hizo pecado, ni se halló engaño en su boca; quien cuando le maldecían, no respondía con maldición; cuando padecía, no amenazaba, sino encomendaba la causa al que juzga justamente; (1Pe 2:21-23)” Los evangelios dan cuenta de Jesús frente a sus opresores con una actitud sumisa, mansa y humilde; frente a Pilato y Herodes guardó silencio reverente y ejemplificante; cuan distante la actitud de muchos de los ministros y seguidores de la fe, que hoy ridiculizan a los servidores y funcionarios públicos, declarándose opositores políticos desde la orilla de la fe difamando y calumniando a la autoridad civil, ignorando las Escrituras y la misión natural del ministerio de la reconciliacion (Tito 3; 2Co 5:17-21). La biblia seguirá afirmando que frente a lo malo se hace lo bueno, frente a la corrupción está la sal (conducta cristiana) y frente a las tinieblas la luz. No es con prácticas o métodos partidistas, con activismos sociales y mucho menos con actitudes que Jesús no tomó: deshonrando al mandatario y su séquito; amados, es con buena conducta y con buenas obras de gente que teme y sigue a Jesús y practicando la enseña de los apóstoles (Ef 2:20) que se producen cambios para la gloria de Dios “12 (…) glorifiquen a Dios en el día de la visitación“.

Tanto Jesús (Juan 18:22, 23) como Pablo (Hech. 25:10, 11) nos muestran que esto no significa que los cristianos deben ser alfombras para limpiarse los pies; podemos y debemos mantener sus derechos legales, con una actitud cristiana y ejemplificante.

Someternos y honrar al que esta en eminencia empieza orando por ellos (1Timoteo 2:1-4)

Suyo en Cristo
Paul Wilbor MB

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LA HECHURA DEL MINISTERIO

“Después subió al monte, y llamó a sí a los que él quiso; y vinieron a él. Y estableció a doce, para que estuviesen con él, y para enviarlos a predicar, y que tuviesen autoridad para sanar enfermedades y para echar fuera demonios: (…)” Marcos‬ ‭3:13-15‬ ‭RVR1960‬‬

En un monte, probablemente de las ciudades de Capernaum, y en medio de un grupo mayor de discípulos, el Señor Jesús en un acto explícito de su voluntad hizo una elección trascendental. La importancia tiene que ver con el papel y alcance de estos ministerios para el cristianismo de siempre, estos son parte del fundamento irrepetible de la iglesia (Ef 2:20). Estos doce se asociarían con El y recibieron un entrenamiento especial durante su ministerio (Lc 6:40). El término “estableció“, se traduce del verbo griego “epoisen“, eligió, literalmente significa “hizo“. El ministerio se hace y siempre está en confección, desde la cuna hasta la tumba; los ministros recibimos la comisión de gastar nuestra vida para otros. Este llamado de los apóstoles del cordero nos ilustran lo fundamental y la constante de un ministerio que se mantendrá en la tarea encomendada. La narración de Marcos de este acontecimiento nos presenta tres consideraciones para mantener y desarrollar un ministerio en el querer y hacer del Señor.

El ministerio es resultado del llamado: “y llamó a sí a los que él quiso” (v13b), está frase enfatiza el hecho de que Jesus actuó según su propio interés soberano cuando “llamó … Y estableció…” (Jn 15:16).

El ministerio se hace y siempre está en confección; desde la cuna hasta la tumba. Ministrar es gastar nuestra vida para otros, por el llamado del Señor.

Lo primero a considerar es el material del ministerio; habló de la sana y básica respuesta al llamado: LA VOLUNTAD DISPUESTA “y vinieron a él.” En su soberana voluntad designa a algunos para entrar en el proceso de servir y no les habla de inmediato del futuro exitoso del ministro moderno, no les entrega promesas rinbonbantes de éxitos y de fama mundanos, pero la respuesta de ellos fue inmediata y ejemplificante. Esta repuesta no es solo al principio del llamado, está es una voluntad dispuesta de hombres disponibles para lo requerido por el deber continuo y necesario de todos los días mientras servimos: “cuiden del rebaño que Dios les ha encomendado. Háganlo con gusto, no de mala gana ni por el beneficio personal que puedan obtener de ello, sino porque están deseosos de servir a Dios.” (‭‭1 Pedro‬ ‭5:2‬ ‭NTV)‬‬. Esa voluntad férrea hasta el final, ardiente y constante con tal de servir al Señor. Servir al Señor con una voluntad pronta y animosa es el camino al pago y aquellos que han recibido la obligación y que cumplen solo por obligación han de alegrarse con solo el cumplimiento del deber como su pago (1Co 9:17-18).

La voluntad dispuesta requiere del deber continuo y necesario de todos los días mientras sirves.

El ministerio tiene una costura: ELVÍNCULO ESENCIAL. “Para que estuviesen con él“, esta declaración Escritural es determinante y define la naturaleza del llamado, una amistad con el Señor. Dios trabaja con amigos y a través de amigos. El ministerio fluye en la relación entre el Señor Jesus y sus discípulos “Juan 15:15 Ya no os llamaré siervos, (…); pero os he llamado amigos, (…).“. Los siervos simplemente hacen lo que se les manda a hacer, a veces sin comprenderlo, Jesús desea una obediencia de los ministros a un nivel más alto, que es el de la confianza mutua y la amistad de los que le siguen (1Ti 1:12; Stg 2:23).

Un ministro qué pasa tiempo con él se le notara, se le notara Jesus; un ministro amigo de Dios, se le notara Jesus en el carácter, en su manera de hablar, en su vida y su mensaje (Mt 26:72; Hch 4:13). Seamos ministros que se les nota Jesus, esa clase de ministros no pierde su tiempo de oración a solas, su nutrición bíblica, su tiempo de instrucción personal (1Ti 4:13-16).

Un ministro qué pasa tiempo con él se le notara, se le notara Jesus; un ministro amigo de Dios, se le notará Dios.

El siguiente punto a considerar nos presenta el diseño: “y para enviarlos a predicar,”  Está instancia del ministerio se relaciona con los hombres, las dos primeras tienen estrecha relación con Dios, la que sigue con relación a los hombres. LA VISIÓN ENFOCADA. Pienso que la iglesia sufre tanto por ministerios ciegos, miopes como por ministerios desenfocados. Son ministros sufrientes de un “astigmatismo espiritual“. Logran ver algunos aspectos del plan de Dios, perciben alguna formas de la sana doctrina y predican las promesas de la fe prescindiendo de su demandas, con su corazón torcido por la fama, la prosperidad a todo costó, los números (los cuales dicen algo, pero no dicen todo) deforman la imágen y dejan poco claro el contorno del ministerio y su santo fin.

Los ministros con una visión clara tienen fines claros:

  • Apunta su energía en hacer discípulos, no en ganar creyentes (Jn 4:1; 3:22,26)
  • Centra su agenda en evangelizar, no en lo eclesial (1Co 1:17)
  • Proyecta la tarea en instruir nuevos ministros, no en mantener seguidores (Ef 4:11-13; 1Ti 4:13-16)

Un ministerio que no se enfoca en la visión del Señor sino en la propia o en la de su organización, tarde o más bien temprano, su maldad se manifestará y lo alcanzará (2R 7:8-9). 

El Señor diseñador divino sigue trabajando en nuestros ministerios y tal vez hemos dejado que algunas estaciones o desviaciones en el camino nos hayan hecho perder el norte de nuestros llamados, pero ahora y sin dilaciones prosiga a alcanzar la meta con disposicion ferrea y enfoque Biblico para no ser descalificados (1Co 9:26-27).

Hay una cuarta consideración el patrón: LA VIRTUD DEL MINISTERIO, de esto hablaré en un próximo artículo, este demanda mayor espacio.

Suyo en Cristo,

Paul Wilbor

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INCOHERENCIAS 21


Los apóstoles fueron certeros y agudos en su trato con aquellos asuntos que debían ser rechazados en la vida de los creyentes. El apóstol Juan aborda la comunión y el amor como asuntos transversales en su primera carta; sin embargo, el conocido como apóstol del amor fue muy severo en asuntos como la herejía, el desamor y la vida incoherente. Las incoherencias que se dan entre la fe y la vida de algunos cristianos, aveces ocasionales y otras conductuales, el apóstol las señaló sin reparos (1Jn 1:6; 8; 10; 2:4; 4:20). Uno de los más conocidos de esos señalamientos es el de 1Juan 4:20 “Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto?” Esta afirmación del apóstol presenta lo ilógico de las incoherencias. Si, son contradiciones de una cosa a otra, o entre dos ideas, hasta entre palabras y acciones, aquello que no guarda una relación lógica entre lo que creemos, profesamos y somos.

En mi transcurrir Cristiano he vivido yenfrentado varías incongruencias de profesión, de acción y de ideas. ¿Es común? Si. ¿Es superable? Si. ¿Es tolerable? No. en este breve artículo quiero llamar su atención a varías de esas incoherencias toleradas en la cristiandad del siglo 21. Le aseguro: la mayor contradicción es decir que se ama a Dios que no se ve y se odia al semejante que se ve y esa no tiene que ver con tiempos o épocas, está se deriva a la naturaleza egoísta.

La mayor contradicción es decir que se ama a Dios que no se ve y odiar al semejante que se ve.

“AUTORIDAD” SIN AUTORIDAD

¿Ha conocido personas ejerciendo autoridad sin estar bajo autoridad? Ese mal se ha generalizado al punto de ver ministros de culto reclamando sujeción, obediencia y todas las demás responsabilidades del ejercicio ministerial (porque si alguien te debe sujeción, obediencia etc, debes saber, que estos no son privilegios son responsabilidades), eres responsable delante del Altísimo de como ejerces ese servicio para ellos (He 13:17; 1P 5:1-4). Tal responsabilidad nace de la función delegada y de la sujeción humilde, no de la posición. Es un contramensaje pastorear sin sujeción a otro pastor, organización o a un presbiterio pastoral de la iglesia local. El Señor exaltando la fe del centurión, a su vez, asombrado exalta su sano razonamiento del poder sobre la enfermedad y los demonios: “Porque yo también soy hombre bajo autoridad, con soldados a mis órdenes; y digo a éste: “Ve”, y va; y al otro: “Ven”, y viene; y a mi siervo: “Haz esto”, y lo hace.Mateo‬ ‭8:9‬ . Este militar del ejército enemigo de Israel afirma: “Porque yo también soy hombre bajo autoridad…” La autoridad nace de la delegación y se sustenta en la sujeción. Estar sujetos es la credencial de los sanos ministros que predican y viven un evangelio del reino. Sujeción a las autoridades civiles, familiares, eclesiales y laborales (Ro 13:1-7; Col 3:18-21; 22-24; He 13:17). Sujeción mientras no contradigan la Autoridad de las autoridades (Hch 5:29). Ejercer autoridad bajo autoridad es la lógica de una vida Biblica.

Ejercer autoridad… tal responsabilidad nace de la función delegada y la sujeción a otros, no de la posición.

SOY DE CRISTO, NO DE UNA “IGLESIA”

Alumbrado por el uso de la lógica que hace el apóstol (1Jn 4:20), también hallo otra incoherencia aceptada y generalizada para no vivir comunidad y sometimiento mutuo: “Yo pertenezco a Jesucristo, no a una iglesia“. Sin dudas, somos solo de Cristo, Él fue quien murió y nos compro (1Co 6:20; 7:23; Hch 20:28; Gá 3:13; He 9:12; 1 Pe 1:18; 2 Pe 2:1; Ap 5:9); pero, ser de Cristo nos hace responsables los unos de los otros, responsables de nuestros próximos (semejantes); la vida de la iglesia se vive con los miembros próximos de la iglesia de Cristo, aquellos de nuestra congregación local. La vida de la iglesia naciente en Hechos, es un contundente ejemplo de la experiencia de iglesia local: “Todos los que habían creído estaban juntos y tenían todas las cosas en común; vendían todas sus propiedades y sus bienes y los compartían con todos, según la necesidad de cada uno. Día tras día continuaban unánimes en el templo y partiendo el pan en los hogares, comían juntos con alegría y sencillez de corazón, alabando a Dios y hallando favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día al número de ellos los que iban siendo salvos.Hechos‬ ‭2:44-47‬ ‭LBLA‬‬

  • Comunión
  • Solidaridad
  • Sentido de pertenencia
  • Interacción
  • Crecimiento

Si no vives estos principios de comunidad en tu congregación local no la vives con la iglesia universal. Todos los mandamientos recíprocos (amaos unos a otros; edificaos unos a otros;  exhortaos unos a otros; perdonándoos unos a otros etc) se viven con quienes interacciones. El apóstol en sus cartas insistió en vivir prioritariamente el compromiso local, sin permitir la indiferencia a las necesidades y comunión con otras congregaciones de otras localidades (1Co 1:10; 2Co 8).

El apóstol Pablo instruyó que la responsabilidad con los semejantes se viven priorizando los vínculos con los nuestros (1Ti 5:3-8).

Ser de Cristo nos hace responsables unos de otros, somos responsables de nuestros próximos (semejantes); la vida de la iglesia se vive primero con los miembros próximos de la iglesia de Cristo, aquellos de nuestra congregación local.

Las incoherencias seguirán siendo parte de la humanidad.

Paul Wilbor MB

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FRENTE A LA UNIDAD

“2 con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, 3 solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz; 4 un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; 5 un Señor, una fe, un bautismo, 6 un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos.”
                                                       Efesios 4:2-6

La carta a los Efesios es el manual de mayor contenido y veracidad sobre la Naturaleza, Origen, Mision y Desarrollo de la Iglesia. La carta está enriquecida por los principios regentes del cuerpo de Cristo. Un asunto sustancial en estas características de la iglesia es la unidad.

La unidad no se presenta como algo que se debe construir o que debe nacer, sino como una realidad existente y una experiencia de fe entre los miembros del cuerpo. El llamado es a guardar no ha crear o hacer nacer; la iglesia tiene unidad (v3). Estoy seguro que la oración del Señor pidiendo unidad es respondida continuamente (Juan 17).

¿Cuál, es nuestra responsabilidad frente la unidad? Tengo tres recomendaciones que enfatizar en esta entrada:

  • Actitud Por La Unidad.

“con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor” La actitud es una disposición del alma manifestada de algún modo en las relaciones interpersonales. El apóstol en el versículo 2 empieza su demanda en el Señor, describiendo una actitud compuesta de humildad, mansedumbre y paciencia. Esta es la triunidad del alma: Humildad, para reconocer a los demás como superiores de sí mismos. Mansedumbre, para replicar la enseñanza del Señor con otros. Paciencia, para soportar debilidades y esperar cambios.

  • Accion Para La Unidad                     

“solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz;”. El apóstol nos presenta la unidad como susceptible a una práctica y más que una responsabilidad etérea nos exige una acción fraterna y firme para su protección. Muévase pronto y continuamente por la unidad del cuerpo. Usted tiene toda posibilidad y resultados seguros de hacer por la unidad: buscar, vivir y seguir la paz (v3). “solícitos“, dice el apóstol, esto no es postergable y mucho menos una tarea opcional. Seamos diligentes y cuidadosos en mantener las relaciones en el lazo de la paz.

  • Apoyo De La Unidad

“4 un cuerpo, y un Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación; 5 un Señor, una fe, un bautismo, 6 un Dios y Padre de todos, el cual es sobre todos, y por todos, y en todos.” Si el apóstol entendía los tipos de argumentos, seguro uso en clara conciencia la argumentación demostrativa basada en valores; porque, en estos versículos siguientes (4-6) él se enfoca en demostrar la razón y apoyo de la unidad de la iglesia en lo que es Dios, en su llamado y en su obra por la iglesia.

  1. Un Dios: Padre, Hijo (Señor) y Espíritu.
  2. Un llamado: vocacional y esperanzador.
  3. Una obra: un cuerpo.

La unidad es frágil y fuerte a la vez dependiendo de la actitud asumida, la acción emprendida y el apoyo que tomes para guardarla.

Suyo en Cristo,

PW

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¿Dónde está la mujer virtuosa?

En hebreo se escribe en esta poesía “la mujer hacendosa”. ¿Será este tipo de mujeres un personaje de la imaginación?
No hablo de una mujer ordinaria, ya que la escritura comienza con la pregunta, “mujer virtuosa, ¿Quién la hallará?”. Este tipo de mujeres no crecen en las ramas, pero sí, en Dios.

La mujer descrita en Proverbios 31 es digna de alabanzas familiares v28, sociales v31 y celestiales v30. Envuelta en actividades productivas, desde que el sol se levanta, hasta que el sol se oculta. Define a una mujer de proposito. Contribuye para el bienestar de su casa y es una clave muy importante. No es pasiva, sino activa en el desarrollo integral de su familia. Se desenvuelve amorosa y diligentemente bien en el hogar, y es temerosa de Dios. Ella es una “mujer virtuosa”

Las características de una mujer de este talante y porte, es dignisima por su proceder; con una conducta clasificada en tres conjuntos resultantes de su temor a Dios:
•Excelente Esposa
•Ejemplar Madre
•Eficiente Ayuda

Eficiente Ayuda Idónea

1- Productiva laboralmente y aportante al núcleo familiar (v12, 13, 14, 16, 19, 24)

2- Esforzada y aguerrida en todo (15, 17, 18)

3- Diligente en el cuidado de su familia, en sus deberes de esposa y madre (11, 12, 21, 22, 27)

Cuando veo a “cristianas” atenidas, mantenidas, irresponsables, superfluoas, inactivas, flojas y enanas en la valentía y el compromiso me pregunto: ¿Que Biblia leerán?

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Señalando el humanismo cristiano

Como todos los verdaderos creyentes, veo con profunda preocupación a la actual iglesia, afanada con muchas actividades “para Dios”, pero, sin Dios; tecnificada y mecanizada en las tareas “exitosas”, asegurando todo aquello que alcance los estándares de las iglesias bendecidas socialmente, mas no esencialmente. Ademas, y no menos preocupante, la veo fascinada con los nuevos movimientos que irrigan los frutos apostatas del ultimo tiempo. Entre los movimientos neo-apostólicos y pseudo -proféticos noto la proclamación de un mensaje que nombra a Dios, pero que no sirve, no se somete, no sigue a Dios; sino, mas bien, obnubila la motivación radical del que se acerca a Dios y a las Escrituras:

“Al Señor tu Dios temerás, a él solo servirás, a él seguirás, y por su nombre jurarás. El es el objeto de tu alabanza, y él es tu Dios, que ha hecho contigo estas cosas grandes y terribles que tus ojos han visto.” (Dt. 10:20-21).
Toda la Escritura señala “Al Señor,”,  “a él”, “a él”, “a él” y solo “a él”; ellas hacen el llamado que “a él” temerás, servirás, seguirás y adoraras. Muy al inversa, en el seno de estos movimientos hallo que la búsqueda y el centro de ellos, no es el Señor único, soberano e inmortal, sino el hombre, defendiendo su naturaleza justificada en el marco permisivo del libre desarrollo de la personalidad, las respuestas de las preguntas existenciales se buscan en las ciencias humanas con alguna tímida referencia de la biblia, sus discursos fundamentan la personalidad en el amor propio, exaltan la dignidad como el fin ultimo del ser, solo para así y solo así desarrollar buenas relaciones personales y créanme, tiempo me faltaría para señalar lo tocante a la avaricia y la ambición vestida con un manto velloso que con apariencia de piedad reviste a los seguidores y a los maestros que hoy enseñan para satisfacer las pasiones mas bajas y terrenales de sus oyentes. En esto consiste el conjunto ideológico y practico de los movimientos neo-apostólicos y seudo proféticos que invaden los púlpitos de muchas iglesias referentes, por grandes e influyentes en nuestra sociedad, esto es el humanismo cristiano.
El humanismo es meditar y cuidar de que el hombre sea humano en lugar de no humano, que no este lejos de su esencia, es decir, “inhumano”. Son muchos los escritores y pensadores que consideran al cristianismo como uno de los fundamentos del humanismo, junto con la filosofía griega y romana. Esta postura filosófica propuesta y expuesta en los púlpitos es un sincretismo introducido encubiertamente en las filas de la fe, enseñado como un mensaje nuevo y como un mensaje actual. El humanismo es el fruto de la raíz del pensamiento filosofo griego y la aspiración de los Romanos en los días de Jesús, este humanismo del cual venimos hablando persiste a través del cristianismo de las iglesias que no son iglesias de Dios.
Nosotros que hemos sido citados al ocaso de los tiempos, asistimos a la época de los antropocentrismos y de los humanismos en los círculos de la fe cristiana. En el imaginario de la cristiandad moderna es el hombre el centro de todo y Dios gira alrededor de sus caprichos, deseos, experiencias y voluntades, eso se llama “humanismo cristiano”.
Ese mensaje humanista arraiga la trascendencia del hombre en si mismo; más, las Santas Escrituras la enraíza en practicar la voluntad de Dios. Mientras que la tendencia del antropocentrismo en los templos que a otrora se vivía un reverente conformismo al mensaje del bíblico que se compromete con el mensaje por gracia y en los méritos de Cristo como absolutos para el desarrollo integral del ser, hoy se enseña el esfuerzo humano para ser libre, digno y salvo. El “humanismo cristiano” propone la espiritualización del comportamiento humano por su misma existencia y desde el mismo componente etéreo del hombre y no desde un nuevo nacimiento requisito insustituible de la vida espiritual y transformándola a la vida de Dios. El “humanismo cristiano” busca en la esencia del hombre la solución para combatir los problemas de la violencia familiar, los conflictos sociales y hasta la barbarie de las pasiones bajas que combaten en si mismo; la biblia desposee al hombre de toda virtud, si no vive y anda en el temor a Dios, cualquier acto moralista, de ética loable entre los hombres y hasta de méritos religiosos la trata como harapos que han sido utilizado para la curación de llagas y lesiones de piel purulentas por las peor de las infecciones epidérmicas de la época.
Que equivocada están los ministerios que sirven a los movimientos neo-apostólicos, neo-pentecostales y neo-proféticos al pretender servir a Dios cuando desde las ciencias, la tecnología y las técnicas subordinadas al humanismo y al antropocentrismo que se visten de piedad y niegan la eficacia de ella. Los cuales se encaprichan en tomar el poder político para hacer expandir la voluntad de Dios (Dominianismo) prometiendo cumplir toda clase de deseos, confort, avaricias, apetitos, placeres y pretensiones de los “hijos del rey”. El cristianismo no pretende del poder político, ni del financiero, ni el de la prensa para hacer la obra de Dios, porque el reino que proclama no es de este mundo. Se servirá de ellos, pero no depende de ellos, porque viene tiempo y ahora es, que se enfrentara a ellos para predicar el Reino de Cristo.
En definitiva, humanizar las promesas de Dios y los bienes del siglo venidero es tan absurdo y perverso como de comparar el diamante Koh-i-noor con un pedazo de vidrio encontrado en un botadero de basura cerrado y nosotros los cristianos bíblicos estamos llamados a retener y hablar solo lo que esta de acuerdo con la sana doctrina.
(Lc 10:38-42; Jn 16:1-4; Lv 10; Hch 9:31; 2Ts 2:3; 1Ti 4:1; Mt 7:21; Ro 11:33-36; Ef 4:6; Ro 1:21-23; 2Ti 3:1-9; 2P 2:1-4; 1Jn 2:17; 1Ti 6:3-10; Ro 3:10-20; Pro 2:5; 9:10; Is 64:6; Ti 1:16; 2Ti 3:5; 2Co 10:4; Jn 18:36; Ti 2:1)