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Hechos de los Apóstatas

La carta de Judas (No el Iscariote, sino uno de los cuatro medio hermanos de Jesús Mt 13:55; Mr. 6:3), se escribió en un tiempo donde el cristianismo se encontraba bajo un severo ataque político por Roma y donde la apostasía (Deserción de la fe bíblica v3, 17) anunciada por Pedro (2P 2:1) se infiltraba en la iglesia agresivamente por ministros carismáticos y populares que ganaban muchos adeptos. Judas es el grito de guerra de la única carta del Nuevo Testamento dedicada exclusivamente a la guerra contra la apostasía moral y espiritual (vers. 3-4, 17-18); es el único libro del NT enfocado exclusivamente a confrontar la apostasía. Un verdadero ministro de la Palabra es la persona que ama la verdad, enseña la verdad y guía a la verdad (Mt 22:16; cf. Mr. 12:32), un falso ministro es la persona que ama el error (2Ti 3:1-5), enseña el error (Ef. 4:14) y guía al error (Mt 15:14). Jesucristo llama al cristiano a guardarse de los falsos maestros (Mt 7:15).

  1. CARACTERÍSTICAS DE LOS FALSOS MINISTROS
  2. Entran encubiertamente (v4a; cf. Mt 7:15).

Entran sigilosa e ilícitamente. 2P 2:1: “Introduciendo encubiertamente herejías de perdición.”. En gr. “pareisdyein”– es una palabra muy expresiva. Se usa de las palabras halagüeñas y seductoras de un contendiente astuto que se filtran gradualmente en el interior de las mentes. Los nuevos “apóstoles” y “maestros” no fueron «llamados». Su trabajo es anónimo («algunos hombres»), se han infiltrado, vienen como ladrones. No están autorizados públicamente en la comunidad. Quien quiere enseñar en la Iglesia, debe justificar su misión.

  1. Convierten en libertinaje la gracia de Dios (v4d; cf. Ro 6:1-2).

La palabra libertinaje se refiere a la falta de reverencia a la voluntad de Dios y al falso uso de la libertad cristiana (Gá 5:13–23). La mayor parte de la gente trata de ocultar sus pecados; tienen suficiente respeto a la decencia como para arriesgarse a que se los descubra. Pero el gr. “aselgués” es el que ha perdido hasta tal punto la vergüenza que no le importa que se conozcan sus crímenes.

  1. Niegan a Dios y al Señor Jesucristo (v4e,f; cf. 1Jn 2:22).

No es una negación de su existencia sino una negación de alguna parte de la obra o persona de Dios. Judas enfatiza la doctrina de la soberanía, tal vez este un aspecto de la negación. Este título (gr. despótes) se refiere al jefe de familia o dueño que tiene autoridad absoluta. Se usa para Dios el Padre en Lc 2:29 y Hch 4:24. En este vers., este título junto con el de Señor, enfatizan la soberanía y deidad de Jesucristo.

  1. Mancillan la carne (v8 b; cf. 2P 2:10).

Judas los compara con los hombres malvados con los falsos profetas a los que la Escritura condena. Deu 13:1-5 establece lo que se ha de hacer con «un profeta o soñador de sueños» que corrompa y aparte al pueblo de su lealtad a Dios. El mensaje de ellos, la carne era totalmente mala, y por tanto no tenía ninguna importancia; así es que los instintos del cuerpo se podían satisfacer sin ningún control. Mancillan la carne es una referencia a la conducta de estos hombres que siguen un comportamiento inmoral paralelo al de los habitantes de Sodoma y Gomorra (v7).

  1. Rechazan la autoridad (v8d; cf. Jn 12:48; Stg 4:7; 1P 2:13-14).

Autoridad (gr. kuriotes) posiblemente se refiere a la autoridad de Dios (kurios es “Señor”).

  1. Blasfeman de las potestades superiores (v8e; cf. Ro 13:7; 1Ti 6:3-4).

2P 2:10“Atrevidos y contumaces, no temen decir mal de las potestades superiores,” indica una actitud de rebelión contra la autoridad divina o a las glorias de Cristo (es decir, su exaltada posición, sus obras y sus declaraciones).

  1. Blasfeman de lo que no conocen (v10; cf. 1Ti 1:5-7,18-20).

Los falsos maestros decían que poseían conocimiento secreto que les confería autoridad. Su “conocimiento” de Dios era esotérico, místico fuera de las Escrituras, aludían que iba más allá de la comprensión humana. El griego por el primer “conocen” denota conocimiento hondo; el segundo “conocen” es meramente de percepción de los “sentidos y facultades animales.”

  1. Se corrompen en las cosas que conocen (v10; cf. Ro 1:18-32).

De ese modo llegan a su caída al permitir que los domine su parte física, tal como sucede con los animales.

  1. Murmuran y se quejan (v16; cf. 1Co 10:10).

Estos se quejan contra Dios y sus caminos (cf. Exo. 16:2-12; 17:3; 1Cor. 10:10). Esta conducta fue característica de Israel en el desierto. Todo lo critican (BJ, “descontentos de su suerte”) significa lit. “a los que echan la culpa a su suerte”. Son personas disgustadas con los caminos de verdad y justicia de Dios porque quieren cumplir sus propios malos deseos. Su boca habla arrogancias (DHH, “hablan con jactancia”) cuando no tienen razón o derecho para hacerlo (la misma palabra se usa en 2Ped. 2:18) y viven adulando a las personas (lit. “admiran las apariencias”) simplemente por lo que puedan sacar en recompensa. Tal conducta es muy diferente de la de Dios (Hch 10:34; Stg. 2:1-7).

  1. Andan según sus propios deseos (v16, 18; cf. Ro 8:7-8).

La causa de sus murmuraciones y querellas es la insaciabilidad inquieta de sus deseos.

  1. Hablan cosas infladas (v16; cf. Col 2:8; 2Ti 2:16).

Mientras hablan “soberbias”, son en realidad bajos y aduladores hacia los ricos y prestigiosos.

  1. Causan divisiones (v19; cf. Ro 16:17; Ti 3:10).

Los falsos maestros querían sacar sus opiniones de la doctrina recibida. Para esto se servían de un arte racional muy refinado. Delimitan un concepto frente a otro, distinguen dos significados, luchan con palabras vacías e introducen de contrabando sus opiniones en el depósito de la fe.

  1. No tienen al Espíritu (v19; cf. Ro 8:9).

En el hombre animal y natural, el espíritu, su parte superior, que debe ser el recipiente del Espíritu Santo, no lo es; y por tanto, su espíritu, no estando en condición normal, se dice que no tiene espíritu (Jn 3:5-6). En el cumplimiento de la redención las partes del hombre redimido estarán colocadas en su debida relación: mientras que en los impíos, el alma separada del espíritu tendrá para siempre la vida animal sin la unión con Dios y el cielo.

  1. ANALOGÍA DE LOS FALSOS MINISTROS
  2. Son manchas en vuestros ágapes (vs. 12).

La palabra “manchas” se traduce de la palabra griega (spilades), que significa correctamente “roca”. La idea es rocas escondidas en el mar que causan naufragio.1 Estos falsos maestros eran tropiezo para la fe y la comunión cristiana.

  1. Son pastores que se apacientan a sí mismos (12).

El propósito de estos falsos maestros no era servir al rebaño, sino a sus propios vientres (Ro 16:18; cf. Ez 34).

  1. Son nubes sin agua, llevadas de acá para allá por los vientos (12)

Las nubes sin agua eran una decepción terrible para la gente que necesitaba la lluvia. Igualmente los falsos maestros eran un engaño y una decepción. Aparentaban portar la verdad del Evangelio pero estaban destituidos de ella. Además, eran inconstantes como las nubes vacías que el viento mueve con facilidad.

  1. Son árboles otoñales, sin fruto, dos veces muertos y desarraigados (12)

A diferencia de los árboles que dan frutos en otoño, los falsos maestros carecían de fruto práctico y doctrinal bueno. Estaban completamente muertos en un aspecto espiritual (cf. He 6:4-6).

  1. Son fieras ondas del mar, que espuman su propia vergüenza (13)

Como las olas del mar que arrastran basura a la orilla, así estos falsos maestros arrojaban la inmundicia de sus corazones (cf. Is 57:20).

  1. Son estrellas errantes (13).

Como “estrellas” que no siguen un curso regular, estos falsos maestros aparentaban emitir luz pero no servían para guiar a nadie.

III. RETRIBUCIÓN Y DESTINO DE LOS FALSOS MINISTROS

La carta de Judas señala, sin lugar a la duda, cual es el destino de los extraviados que extravían a otros:

  1. Están destinados a condenación (vs. 4).
  2. Están destinados a destrucción (vs. 5).
  3. Están destinados a la ira del juicio (vs. 6,15).
  1. Están destinados al sufrimiento del fuego eterno (vs. 7).

CONCLUSIÓN

El creyente tiene en este tiempo de apostasía un compromiso con la verdad, si es verdaderamente miembro de la iglesia que es columna y baluarte de la verdad, expresado en:

  1. Defender ardientemente la fe (vs. 3).
  2. Convencer al que duda (vs. 22).
  3. Rescatar al extraviado (vs. 23).
  4. Aborrecer la impiedad (vs. 23).
  5. Mantenerse firme y santo (vs. 24).
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Publicado en Teología, Vida Cristiana

Señalando el humanismo cristiano

Como todos los verdaderos creyentes, veo con profunda preocupación a la actual iglesia, afanada con muchas actividades “para Dios”, pero, sin Dios; tecnificada y mecanizada en las tareas “exitosas”, asegurando todo aquello que alcance los estándares de las iglesias bendecidas socialmente, mas no esencialmente. Ademas, y no menos preocupante, la veo fascinada con los nuevos movimientos que irrigan los frutos apostatas del ultimo tiempo. Entre los movimientos neo-apostólicos y pseudo -proféticos noto la proclamación de un mensaje que nombra a Dios, pero que no sirve, no se somete, no sigue a Dios; sino, mas bien, obnubila la motivación radical del que se acerca a Dios y a las Escrituras:

“Al Señor tu Dios temerás, a él solo servirás, a él seguirás, y por su nombre jurarás. El es el objeto de tu alabanza, y él es tu Dios, que ha hecho contigo estas cosas grandes y terribles que tus ojos han visto.” (Dt. 10:20-21).
Toda la Escritura señala “Al Señor,”,  “a él”, “a él”, “a él” y solo “a él”; ellas hacen el llamado que “a él” temerás, servirás, seguirás y adoraras. Muy al inversa, en el seno de estos movimientos hallo que la búsqueda y el centro de ellos, no es el Señor único, soberano e inmortal, sino el hombre, defendiendo su naturaleza justificada en el marco permisivo del libre desarrollo de la personalidad, las respuestas de las preguntas existenciales se buscan en las ciencias humanas con alguna tímida referencia de la biblia, sus discursos fundamentan la personalidad en el amor propio, exaltan la dignidad como el fin ultimo del ser, solo para así y solo así desarrollar buenas relaciones personales y créanme, tiempo me faltaría para señalar lo tocante a la avaricia y la ambición vestida con un manto velloso que con apariencia de piedad reviste a los seguidores y a los maestros que hoy enseñan para satisfacer las pasiones mas bajas y terrenales de sus oyentes. En esto consiste el conjunto ideológico y practico de los movimientos neo-apostólicos y seudo proféticos que invaden los púlpitos de muchas iglesias referentes, por grandes e influyentes en nuestra sociedad, esto es el humanismo cristiano.
El humanismo es meditar y cuidar de que el hombre sea humano en lugar de no humano, que no este lejos de su esencia, es decir, “inhumano”. Son muchos los escritores y pensadores que consideran al cristianismo como uno de los fundamentos del humanismo, junto con la filosofía griega y romana. Esta postura filosófica propuesta y expuesta en los púlpitos es un sincretismo introducido encubiertamente en las filas de la fe, enseñado como un mensaje nuevo y como un mensaje actual. El humanismo es el fruto de la raíz del pensamiento filosofo griego y la aspiración de los Romanos en los días de Jesús, este humanismo del cual venimos hablando persiste a través del cristianismo de las iglesias que no son iglesias de Dios.
Nosotros que hemos sido citados al ocaso de los tiempos, asistimos a la época de los antropocentrismos y de los humanismos en los círculos de la fe cristiana. En el imaginario de la cristiandad moderna es el hombre el centro de todo y Dios gira alrededor de sus caprichos, deseos, experiencias y voluntades, eso se llama “humanismo cristiano”.
Ese mensaje humanista arraiga la trascendencia del hombre en si mismo; más, las Santas Escrituras la enraíza en practicar la voluntad de Dios. Mientras que la tendencia del antropocentrismo en los templos que a otrora se vivía un reverente conformismo al mensaje del bíblico que se compromete con el mensaje por gracia y en los méritos de Cristo como absolutos para el desarrollo integral del ser, hoy se enseña el esfuerzo humano para ser libre, digno y salvo. El “humanismo cristiano” propone la espiritualización del comportamiento humano por su misma existencia y desde el mismo componente etéreo del hombre y no desde un nuevo nacimiento requisito insustituible de la vida espiritual y transformándola a la vida de Dios. El “humanismo cristiano” busca en la esencia del hombre la solución para combatir los problemas de la violencia familiar, los conflictos sociales y hasta la barbarie de las pasiones bajas que combaten en si mismo; la biblia desposee al hombre de toda virtud, si no vive y anda en el temor a Dios, cualquier acto moralista, de ética loable entre los hombres y hasta de méritos religiosos la trata como harapos que han sido utilizado para la curación de llagas y lesiones de piel purulentas por las peor de las infecciones epidérmicas de la época.
Que equivocada están los ministerios que sirven a los movimientos neo-apostólicos, neo-pentecostales y neo-proféticos al pretender servir a Dios cuando desde las ciencias, la tecnología y las técnicas subordinadas al humanismo y al antropocentrismo que se visten de piedad y niegan la eficacia de ella. Los cuales se encaprichan en tomar el poder político para hacer expandir la voluntad de Dios (Dominianismo) prometiendo cumplir toda clase de deseos, confort, avaricias, apetitos, placeres y pretensiones de los “hijos del rey”. El cristianismo no pretende del poder político, ni del financiero, ni el de la prensa para hacer la obra de Dios, porque el reino que proclama no es de este mundo. Se servirá de ellos, pero no depende de ellos, porque viene tiempo y ahora es, que se enfrentara a ellos para predicar el Reino de Cristo.
En definitiva, humanizar las promesas de Dios y los bienes del siglo venidero es tan absurdo y perverso como de comparar el diamante Koh-i-noor con un pedazo de vidrio encontrado en un botadero de basura cerrado y nosotros los cristianos bíblicos estamos llamados a retener y hablar solo lo que esta de acuerdo con la sana doctrina.
(Lc 10:38-42; Jn 16:1-4; Lv 10; Hch 9:31; 2Ts 2:3; 1Ti 4:1; Mt 7:21; Ro 11:33-36; Ef 4:6; Ro 1:21-23; 2Ti 3:1-9; 2P 2:1-4; 1Jn 2:17; 1Ti 6:3-10; Ro 3:10-20; Pro 2:5; 9:10; Is 64:6; Ti 1:16; 2Ti 3:5; 2Co 10:4; Jn 18:36; Ti 2:1)
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Sobre el matrimonio LGTBI

Después del largo debate y finalmente la desafortunada aprobación del “matrimonio” para la comunidad LGTBI, por parte de la corte constitucional, posando ella de ultra-liberal y de vanguardista sexual, me insta a expresarme sobre la inconveniencia de legalizar las uniones homosexuales.

Este tratado está destinado a la opinión pública en general, pero orientado sobre todo hacia los  miembros de la Iglesias Cristianas. Con este tratado presento, de manera fácil y resumida, razones argumentadas bíblica, psicológica, civil y biológicamente por las cuales se debe rechazar este tipo de uniones.

Estas razones por las cuales el “matrimonio” homosexual  debe ser rechazado sustentan las bases de la institución del matrimonio, el cual universalmente se define y se desarrolla como la unión entre un hombre y una mujer de la cual proceden los hijos.

  1. OFENDE A DIOS
  2. DESVIRTÚA EL MATRIMONIO
  3. VIOLA LA NATURALEZA
  4. INCUMPLE LOS DERECHOS DEL NIÑO
  5. CONVALIDA Y PROMUEVE EL ESTILO DE VIDA HOMOSEXUAL
  6. ES UNA UNION ESTERIL E INANE
  7. VANGUARDIA DEL LIBERTINAJE SEXUAL
  1. OFENDE A DIOS

Las Escrituras determinan categóricamente cuál es la voluntad sobre todos los asuntos del ser humano y dejando muy claro, cuáles son rechazadas e incompatibles con la naturaleza de Dios y la moral de su voluntad. Todo lo pensado, sentido, practicado y omitido que es contrario a las declaraciones de las Escrituras: es pecado (1Jn 3:4, 8-9; 5:17). La práctica homosexual es abierta y enérgicamente condenada en la Biblia (Lev 18:22; 20:13; Gn 19:5; Jue 19:22; 1Re 14:24; Ro 1:26,27; 1Ti 1:10; Jud 1:7), al punto de ser una causal directa que imposibilita la herencia celestial (1Co 6:9).

Esta razón, la más importante, tiene que ver con lo establecido por Dios  (Génesis 1:27-28; 2:24). Por consiguiente, alguien que profesa conciencia, reconocimiento o amor a Dios debe oponer, sin titubeos, a ese “matrimonio”. Lo mismo ratificó y enseñó nuestro Salvador Jesucristo sobre la naturaleza del matrimonio (validez, vigencia, vindicación etc.): “Pero al principio de la creación la creación, varón y hembra los hizo Dios. Por esto dejará el hombre a su padre y su madre, y se unirá a su mujer.” (Marcos 10:6-7).

  1. DESVIRTÚA EL MATRIMONIO

El matrimonio es la unión en consonancia de ser hombre y mujer, para la ejecución del plan divino y humano; plan compuesto por el placer, el progreso, y la procreación, en virtud subyacente del complemento. Es decir, no existe matrimonio sin la conexión complementaria entre los cónyuges (Gén 2:24; 24:58,59; 31:14,15; Sal 45:10; Lv 22:12,13; Dt 4:4; 10:20; Jos 23:8; Sal 45:10; Pr 12:4; 31:10; Hch 11:23; Mal 2:14–16; Mt 19:3–9; Mr. 10:6–12; Ro 7:2; 1 Co 6:16,17; 7:2–4,10; 1 Co 7:11; Ef 5:28–31; 1 Ti 5:14; 1 Pe 3:1–7). Complemento psicológico, emocional, espiritual y biológico. Solo con el complemento amplio y fluido en la pareja (hombre y mujer) se puede ser y vivir el verdadero matrimonio.

Los defensores del “matrimonio” homosexual proponen una unión diferente e incompleta. Proponen la unión entre dos hombres o dos mujeres. Negando las diferencias biológicas, fisiológicas y psicológicas tan obvias entre hombres y mujeres que encuentran su complemento integral en el matrimonio. Por resultante, Dios estableció que el matrimonio fuese una unión íntima de carácter permanente entre hombre y mujer. Ambos seres están diseñados para complementarse a fin de tener hijos y satisfacer mutuamente sus necesidades y deseos de orden espiritual, emocional y sexual.

No todo lo que se denomine “matrimonio” es matrimonio. Y el que se celebre un “matrimonio” no las convierte en algo decente. Dios requiere que “el matrimonio sea honorable entre todos”, lo que excluye las uniones homosexuales, que él encuentra detestables (Hebreos 13:4).

  1. VIOLA LA NATURALEZA

El matrimonio es un espacio donde se comunican y se relacionan la naturaleza masculina y femenina; por lo tanto, el mismo parte de su origen y su esencia natural. El matrimonio es de manufactura divina con miembros naturales y con magníficos propósitos (Génesis 1:27-28; 2:24).  La teología natural dicta en sus postulados básicos que la naturaleza transfiere al ser humano (en él y ella) características distintivas inherentes, que incluyen formas de pensarsentir y actuar en el medio en el cual se desenvuelven.  El ser humano es tendiente a crecer y desarrollarse hasta alcanzar su plenitud, su fin y perfección. Eso coincide con la idea de bien: el bien es aquello que es conveniente para cada cosa porque la lleva a su plenitud. El bien tiene carácter de fin, significa perfección. El precepto más elemental de la ley natural es que “lo bueno debe hacerse y procurarse, y lo malo debe evitarse”. Por su razón natural, el hombre puede percibir lo que es moralmente bueno o malo para él. El apóstol Pablo enseñó en la epístola a los Romanos que la Ley Natural está escrita en el corazón de cada hombre y percibe la ley moral (Ro 2: 14-15). Así, que la humanidad puede saber el fin o el propósito de cada uno de sus actos y cómo es malo moralmente transformar los medios que le ayudan a realizar un acto en el propósito del acto. El “matrimonio” homosexual institucionaliza una práctica contranatural  del propósito del acto sexual y de la unión matrimonial, viola la Ley natural y las normas objetivas de la moralidad. La  naturaleza humana junto con la Ley natural es universal e inmutable. Una acción violatoria de esta naturaleza la deshonra, la degrada y la avergüenza (Ro 1:18-32)

  1. INCUMPLE LOS DERECHOS DEL NIÑO

Para su bienestar, el niño debe ser protegido a través del cumplimiento de sus derechos. La UNICEF reza entre los derechos de los niños(http://unicef.org.co/derechos/derechos/derechos-ninos/), en su artículo 5 La orientación de los padres y las madres, en el art 9 No ser separado de sus padres, en su aplicación se refiere aunque este divorciados padre y madre. No hay un acto más atentatorio contra la salud psicológica y espiritual de un niño que aquel modelo de familia que usurpa el definido natural y humanamente. Estadistas, pensadores, militares, estudiosos y ministros, todos hombres de familia,  afirman y defienden en las Escrituras que la formación de individuos de bien, criados sanos y funcionales socialmente es aquella impartida por mama y papa, en el modelo de matrimonio de hombre y mujer (Gen 31:14-15; 18:19; Exo 12:26-27, 13:14-15; Deu 4:9, 6:7, 6:20-24, 11:19-21; Jos 4:6-7, 4:21-24, 24:15; 1Sa 20:30-34; 1Ch 22:10-13, 28:9-10, 28:20, 29:19; Sal 71:17; 71:18, 78:4-7; Pro 4:1-4, 19:18, 22:6, 22:15, 23:13-14, 29:15, 29:17; Isa 38:19; Ef 6:4; Col 3:21; 2Ti 1:5, 3:15; Heb 12:7-10). Un niño que crece en un modelo anti bíblico, vivirá una infancia desafortunada de tal manera que sus valores serán sodomizados a tal punto que su funcionalidad a futuro le obligara a comportamiento insanos y deplorables (Pro 22:6). Los derechos del niño están conectados con una coherencia sincrónica e interdependiente, de tal forma que la violación de uno afecta el resto de los cuarenta y tres. El “matrimonio” homosexual ignora bienestar de los niños.

  1. CONVALIDA Y PROMUEVE EL ESTILO DE VIDA HOMOSEXUAL

La corte a través de sentencia da validez no sólo a tales uniones, sino además, al estilo de vida homosexual, con todas sus variantes como practicas sanas y morales socialmente. La conciencia moral colectiva ha sido obligada a aceptar la imposición de una práctica, aberrante, contranatural. Cuya fuerza y practica abierta y descarada hace sucumbir a la sociedad en las sombras más oscuras de la perversión. Los países que ya dieron vía libre al matrimonio entre parejas del mismo sexo han sufrido costos sociales y morales incalculables: Holanda lo aprobó en septiembre de 2000. Se han cerrado más de 900 iglesias http://www.noticiacristiana.com/iglesia/2011/05/insolito-900-iglesias-han-sido-cerradas-en-holanda-debido-a-la-falta-de-miembros.html; Bélgica en junio de 2003. Su primer ministro es abiertamente gay y será jurado del certamen míster gay http://www.elmundo.es/loc/2015/03/17/55086d4522601d8c0d8b456c.html; Sudáfrica en noviembre de 2006. La incidencia VIH/SIDA – tasa de incidencia en la población adulta: 29,5%http://www.elmundo.es/elmundosalud/2005/07/11/hepatitissida/1121090216.html; espacio y tiempo nos faltaría de hablar de la multiplicación de la población homosexual en noruega, que aprobó en junio de 2008; la incidencia de la pedofilia en Suecia, aprobó la ley en mayo de 2009; de las muertes violentas creciendo en México, aprobó la ley en diciembre de 2009; los altos niveles de drogadicción y alcohol en la juventud de argentina, junto con el aumento de los bares gays, aprobó la ley en julio de 2010; Dinamarca en junio de 2012 y Uruguay en abril de 2013.

Las consecuencias de la convalidación de la práctica homosexual y su promoción nos presentan que naciones enteras fueron desaparecidas por este comportamiento y sus prácticas simbióticas (Gen 18:20; 19:24-29; Deu 29:23; Isa 1:9, 10; 3:9; 13:19; Jer 49:17, 18; 50:35, 40; Lam 4:6; Eze 16:46-56; Amo 4:11; Sof. 2:9; Mat 10:15; 11:24; Lc 10:12; 17:29; Ro 9:29; 2Pe 2:6; Jud 7). El reconocimiento legal del “matrimonio” homosexual obscurece necesariamente los valores morales básicos, devalúa el matrimonio tradicional, y debilita la moralidad pública, homosexualizando la sociedad. El matrimonio no es la criatura de ningún estado. Al legalizar el “matrimonio” homosexual, el Estado se convierte en su promotor oficial y activo.

  1. ES UNA UNIÓN ESTÉRIL

El “matrimonio” homosexual es intrínsecamente estéril. Si los “cónyuges” desean tener un niño, deben circunvenir la naturaleza por medios costosos y artificiales o deben emplear substitutos. La tendencia natural de tal unión es no crear familias (Gen 1:26-31). El matrimonio natural es usualmente tan fecundo que aquellos a quienes les gustaría frustrar su fin deben violentar la naturaleza para prevenir el nacimiento de los niños usando la contracepción. El matrimonio es naturalmente procreativo y tiende a crear familias. Por consiguiente, es una contradicción absurda llamar matrimonio a la unión de personas del mismo sexo, pues carece de los beneficios naturales del matrimonio verdadero.

  1. AVANZADA DEL LIBERTINAJE SEXUAL

Hoy vemos una revolución sexual nueva donde se le pide a la sociedad que acepte la sodomía y el “matrimonio” de homosexuales (Ro 1:28-32; 2Ti 3). Si el “matrimonio” homosexual es aceptado universalmente como el paso actual en la “libertad” sexual, ¿qué argumentos lógicos pueden  emplearse para detener los pasos siguientes al incesto, la pedofilia, la bestialidad y otras formas de comportamiento antinatural? Por cierto, los elementos radicales de ciertas subculturas de “vanguardia” ya abogan por tales aberraciones. El forzar el “matrimonio” homosexual sobre el pueblo americano aclara cada vez más lo que el activista homosexual Paul Varnell escribió para Chicago Free Press: “El movimiento homosexual, bien sea que lo admitamos o no, no es un movimiento de derechos civiles, ni siquiera es un movimiento de liberación sexual, sino una revolución moral dirigida a cambiar el punto de vista de las personas acerca de la homosexualidad.”